Con esta canción termina el capítulo 21 de mi podcast, “Don Podcast”. Es de la agrupación mexicana Flans y se llama “No controles”. Por favor… esa ropa, esos peinados, esa forma de moverse, las coreografías… así corrían las cosas en el México del año del gran terremoto del ‘85.
Las cosas como son
Soñe que tenía la ultima prueba del semestre de un ramo al que no había ido nunca a clase. Y me enteraba de un día para otro. Como no sabía nada, lo unico a lo que atiné fue agarrar el tablet y meterme a la página del curso para saber a qué hora y en qué sala. Fue facil de encontrar: 10:30 de la mañana, sala 7. Cuando llegué, me di cuenta que la pantalla del tablet estaba quebrada al medio y más abajo. Me entregaron la prueba. Eran 4 preguntas escritas a mano. Parecían fáciles. Pero veo las alternativas y estaban en un idioma y en un alfabeto extraños. Desperté. Eran las 6 y media de la mañana. Seguí durmiendo. Sabía que como primer sábado del mes había que ir al trabajo, llegar a las 10:30 de la mañana a mi escritorio en el piso 7.
Es curioso. Tienes palabras para gritarlas al mundo pero no tienes ningún mensaje que comunicar cuando tu receptor es una persona.
Ocupado. Ocupado. Ocupado. Y cuando encontrai uno libre, hay 20000 jotes esperando afuera. Lo siento, no naci pa ser el jote 20001.
Déjame adivinar…
Me tuviste miedo. No confiaste en mí. No importa, siempre me pasa. Cuidate mucho y se feliz, que ya no te voy a llamar.
Mi reino por una app de Tumblr para el iPad QUE FUNCIONE!
De nuevo caer en esa adicción, en esa manía de mandar correos a esas personas que te interesan y esperar la respuesta. Mis recuerdos de eso son tristes y se remontan a mis primeros años de universidad. Me reservo el nombre de ella. Me volví un imbecil a causa de esperar sus respuestas. La mayor parte de esos correos no decía nada y sólo tenían por objetivo comunicar un “aquí estoy”. De ello y de los escasos intentos exitosos llegue a pensar que no era una persona atractiva, interesante, en definitiva no me sentía una opción para nadie.
“Juro que esto ya lo había vivido…”
Tuve uno de esos sueños que llegan con suerte una vez al año. De esos sueños en que uno despierta y quiere seguir durmiendo con la esperanza de que el sueño siga su historia donde quedó inconcluso y sí, continúa donde mismo quedó. Soñaba que tenía cercanía con una chica que había tenido cierta fama en la tele pero que era muy tierna y muy de bajo perfil, sencilla, linda y dulce, de esas mujeres a las que muchos les gustaría tener a su lado.
Yo estaba sentado en una banca de una plaza. Ella aparece y se sienta junto a mí. Me invita a no se qué cosa que iba a ocurrir en un rato más. Pero no se va. Se queda conmigo, pero en silencio. Luego de un largo rato le digo que es linda y que me cuente más de ella. Y es que de verdad me interesaba y no me iba a quedar sin hacer nada. Ahí termina la primera parte.
En las partes siguientes ya no recuerdo las cosas que sucedían. Sólo que ella aparecía de la nada o escuchaba que otros decían su nombre. Ese nombre, de casualidad lo recuerdo perfectamente y, vaya coincidencia, efectivamente corresponde a una mujer que aparece en la tele. Pero lo único que tienen en común la de mi sueño y esta última es ese nombre y apellido, los cuales obviamente me reservo.
A esperar un año más a ver si el sueño se me repite.
“Solamente cuando se haya envenenado el último rio y cortado el último árbol y matado el último pez, el hombre se dará cuenta que no puede comerse el dinero”.
“Cuando te levantes, pregúntate: ¿Lo que haré hoy, es lo que quiero hacer? Si la respuesta es no durante muchos días seguidos, entonces es hora de buscar otro camino…”
Un sueño recurrente
Estoy aún en la universidad, inscribo cursos pero no voy a las clases y olvido las fechas de las pruebas.
Hay un capítulo del Chavo del Ocho cuando lo acusan de ratero. Ese capítulo, recuerdo, fue hecho durante los 70s, al menos, dos veces. Lo sé porque en cada una usaron una música distinta. Pero ésta es, sin duda, la más “cebolla” de las dos. Me atrevería a decir que es de alguna antigua película de animación de Disney (antigua, del tiempo de Pinocho, Dumbo… de ese tiempo) de las que a Chespirito “le gustaba” tomar su música de vez en cuando para ponerla de fondo en sus programas.
Yo tengo vagos recuerdos de haber visto el chavo por TVN a comienzos de los 80s. Conocí más el programa del Chavo como por el año 1990 cuando lo daba UCV. Y el capítulo del ratero con esta música marcó una especie de hito, algo así como el antes y el después de haberlo visto.
Algo pasa con algunas melodías, que en un instante, de ser simples melodías, se hacen mis melodías, como si fueran parte de uno. Esta es una interpretación en solo de guitarra del tema instrumental “The Wind Of Change” del grupo Acoustic Alchemy, cuya música me gusta mucho. Para quién no lo sepa, fue la melodía que usé de fondo en el primer capítulo de Laifstrim, ése que trata de una de las fiestas de la empresa del año pasado. Desde ese momento que se hizo mía, desde el momento en que recién rendereado el video, al verlo completo por primera vez me emocionó tanto cómo calzaba la música con las imágenes…
Y si hay algo que me puede llegar a emocionar como eso son las reversiones. Esta chica hizo un buen trabajo. Y me tocó la fibra, talvez tanto o más intensamente que cuando vi mi video por primera vez.
